Vías verdes
Caminos que siguen el rastro del tren
Aquí, donde antiguas estaciones y túneles todavía recuerdan el paso del tren, las vías verdes de Navarra ofrecen una forma tranquila de recorrer bosques, ríos y valles. Los antiguos trazados ferroviarios han dejado atrás el ruido industrial para convertirse en caminos accesibles que invitan a caminar, pedalear y descubrir el paisaje sin prisa.
Entre montañas atlánticas, foces excavadas en roca y largos corredores de árboles, estas rutas conservan la memoria del hierro y del carbón mientras la naturaleza recupera lentamente su espacio. Cada recorrido mantiene una personalidad propia: la humedad verde del Bidasoa, los túneles del Plazaola o las paredes de roca del antiguo trazado del Irati.
¿Por qué visitar las Vías verdes de Navarra?
Las vías verdes permiten recorrer Navarra de una forma pausada y accesible, siguiendo caminos con muy poco desnivel y alejados del tráfico. Más que rutas deportivas exigentes, son itinerarios pensados para disfrutar del paisaje, atravesar pequeños pueblos y descubrir antiguos elementos ferroviarios que todavía permanecen junto al camino: estaciones, puentes metálicos, viaductos o túneles centenarios.
La Vía Verde del Plazaola atraviesa bosques y galerías excavadas en la montaña, incluyendo el túnel de Uitzi, uno de los más largos de Europa en este tipo de recorridos. La Vía Verde del Bidasoa acompaña el curso del río entre naturaleza atlántica, mientras el Camino Natural del Irati sigue el antiguo ferrocarril maderero junto a la Foz de Lumbier. Recorrer estas rutas también permite acercarse a la historia industrial y forestal de Navarra desde una perspectiva tranquila y muy conectada con el entorno.
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